Sobre música, cine, literatura… ¿Me dejo algo que importe?

Archive for noviembre, 2011

Phenomena Madrid: balance y conclusiones

Ha terminado ya el primer Phenomena madrileño, en el que hemos visto ocho películas en cuatro días, un atracón. Lo primero de todo es darle las gracias a Nacho Cerdá por su esfuerzo y dedicación. No lo he hecho personalmente porque soy tímido, así que se lo digo desde aquí. Gracias.

Los dos primeros días tuvieron una afluencia de público menor. Quizá no estuvo suficientemente bien promocionado, o los programas dobles no era tan atractivos, o la crisis hace estragos y la gente ha seleccionado mejor lo que quería ver. En esos dos primeros días el público se mostró algo tímido, tal vez porque las películas eran más “adultas”, pero a partir del sábado el ambiente fue auténticamente festivo. Las ovaciones con Regreso al futuro fueron de las más estruendosas que recuerdo en una sala de cine, y los coros y las palmas durante el tema principal de Los cazafantasmas eran dignos de un concierto de AC/DC.

Mención aparte merecen los anuncios y los trailers de época que precedían a las películas. Nada como la ingenuidad de los publicistas españoles de los setenta para arrancar carcajadas al respetable. Los avances estaban escogidos con gusto y algunos eran auténticas rarezas, como los teasers de Un hombre lobo americano en Londres y Willow. Pero el que arrasó sobremanera fue el de Howard, un nuevo héroe. También aprecié la conexión de algunos de ellos con las películas proyectadas: por ejemplo, Mundo futuro y Coma, ambas de Michael Crichton, autor de Jurassic Park. Buen detalle.

La calidad de las proyecciones fue buena. La mitad de los títulos fueron proyectados en 35 mms. y la otra mitad en alta definición. Tengo sentimientos encontrados con esto. Las copias en celuloide de Tiburón o Jurassic Park estaban en buen estado, pero el negativo, nos guste o no, envejece y es perecedero. Aunque este tenga más “alma”, al final lo mejor para apreciar las sutilezas de dirección artística de Regreso al futuro o El resplandor es la proyección digital. Con los subtítulos electrónicos no estoy tan feliz: simplifican demasiado las traducciones y de vez en cuando juegan malas pasadas, como la desincronización durante Terminator 2. Aunque admito que la primera vez que ocurrió fue hilarante.

El público rondaba en su mayoría la treintena, unos por arriba y otros por abajo, y no era la primera vez que veían ninguna de estas películas. En definitiva, eran la nostalgia y la experiencia comunal las motivaciones para acudir. Entreviendo el negocio, los propietarios del cine Palafox han decidido explotar el filón y programan para la semana próxima una reposición de El precio del poder. Allí estaremos.

En cuanto a Phenomena, Nacho Cerdá arrancó vítores al prometer que volvería pronto a Madrid con Alien y Desafío total. Hace bien en perseverar porque, aunque el evento funcione ya a toda máquina en Barcelona, no hay ninguna razón para que no pueda hacerlo igual de bien en la capital.

Y qué buena es Tiburón, joder.


On the road again

Vale, no puedo negarlo, desde que ha llegado Rajoy las cosas van a mejor. Extraído de la página oficial de Bruce Springsteen (la torpe traducción es mía):

“Bueno, las cosas empiezan a calentarse en la E Street. Muchos de vosotros habéis escuchado que la E Street Band estará de gira en 2012. Es completamente cierto. Las fechas europeas irán desde mediados de mayo hasta finales de julio, y se anunciarán esta semana. Información sobre las fechas de Estados Unidos y el resto del mundo llegará en breve.

Además, queremos que sepáis que la música está casi acabada (pero aún sin título), ya casi hemos fijado la fecha de lanzamiento (pero todavía no), y que estamos tremendamente excitados para todo lo que planeamos para este 2012. Esa es toda la información que tenemos por ahora, pero volveréis a oír de nosotros muy pronto”.

De interés en esta breve nota: que habla primero de la gira que del disco, sintomático de la situación actual de la carrera de Springsteen; que menciona fechas en “el resto del mundo”, dando a entender que no se reducirá a Europa y Estados Unidos como en las dos últimas giras; y que no menciona en ningún momento a Clarence Clemons ni a su(s) sustituto(s).

En fin, on the road again.


Envejecer sin dignidad

Meg Ryan cumple 50 años. Y apuesto un brazo a que no lo lleva nada bien.


¡Atiza!

Por internet circula este poster que probablemente sea falso, pero se parece bastante a la película que querría ver. En realidad, la que hubiera querido ver hace un año, cuando pagué por ver la lastimosa Los mercenarios.


Búnker antizombi catalán

Mi amigo Juanma, que últimamente parece más obsesionado por los muertos vivientes que yo, me ha puesto sobre la pista del blog www.bunkerantizombi.com, en el que el autor desgrana el proceso de construcción, durante los dos últimos años, de su refugio personal para el próximo holocausto zombi.

 

En el reportaje de arriba no queda claro si todo es una broma cósmica, el hobby de un manitas o la obra magna de un survivalista. Algunos comentarios en su blog culpan a la fiebre por The walking dead, a mi entender erróneamente; porque en el vídeo, el constructor del búnker afirma que la pandemia zombi de la que él se está protegiendo la provoca el virus Solanum, dejando claro que su fuente de inspiración para este proyecto son los libros de Max Brooks Guía de supervivencia zombi y Guerra Mundial Z. Muy recomendables ambos.

En todo caso, el refugio en cuestión tiene cosas muy ingeniosas, como el crematorio zombi y la sala de cuarentena. La capilla no la veo tan necesaria (yo la sustituiría por una pequeña biblioteca para matar el tedio), pero bueno, nunca sabes si el fin del mundo puede renovar tu fe. El único pero que le veo a este proyecto es darle difusión en los medios: si se cumplen sus predicciones y el mundo acaba infestado de muertos vivientes, el autor del blog tendrá que protegerse tanto de las hordas de zombis como de los catalanes desesperados que rastreen el Vallés Oriental en busca de su búnker. Pero seguro que también ha pensado en eso.


Ed Wood

Me gusta tan poco lo que han hecho Tim Burton y Johnny Depp juntos en los últimos quince años que a veces olvido que una vez parieron una obra maestra. Es un pequeño milagro que, de una historia deprimente como la del director Edward Davis Wood Jr., un amante del travestismo que murió alcoholizado a los 54 años, pudieran extraer una película tan tierna y vitalista como esta. Y, ahora que he rodado mi primer largometraje en condiciones probablemente no menos precarias que Plan 9 from outer space, encuentro inspirador a ese Ed Wood inasequible al desaliento, siempre con una sonrisa de oreja a oreja cuando está rodando (o intentando rodar).

También me resulta conmovedora esa escena en la que Wood y Orson Welles se encuentran en un bar, justo cuando el primero siente que empieza a flaquear, y se da cuenta de que ambos creadores, patán y genio, comparten las mismas angustias y los mismos éxtasis. Evidentemente, el encuentro solo ocurre en la cabeza de Wood, pues Welles tiene un aspecto físico idealizado, nada acorde con su sobrepeso de mediados de los 50. Pero se cumple el propósito: Wood vuelve al rodaje de Plan 9 con energías renovadas. Nadie va a impedirle completar su visión.

Ed Wood es, al fin y al cabo, un canto a la amistad. Como pregunta Bill Murray admirado, poco después de haber sido bautizado en una piscina por los baptistas que van a financiar el nuevo delirio del director: “¿Cómo consigues que tus amigos se bauticen para hacer una peliculilla de terror?”. En la extravagante tribu que rodea al Ed Wood de Burton (el decrépito y morfinómano Bela Lugosi, el falso vidente Criswell, la altiva Vampira, el luchador sueco Tor Johnson, el amanerado Bunny Beckinbridge) nadie juzga a nadie y todos se apoyan en los demás para seguir adelante.


No he mencionado todavía que Ed Wood está maravillosamente rodada y fotografiada en blanco y negro; que la recreación de todo el universo Wood y de los años 50 en general es impecable; que la banda sonora de Howard Shore es una de sus mejores, lo que ya es decir (Danny Elfman andaba a la gresca con Burton en aquella época), y que el maquillaje de Rick Baker ganó el Oscar con todo merecimiento. Pero eso son detalles menores. Lo que recuerdas de Ed Wood es su mensaje, que vendría a ser más o menos el mismo que Rocky: “No dejes que los demás decidan cuánto vales. Demuéstrate a ti mismo que se equivocan”.

Recomiendo Ed Wood.


Bill Murray, un genio

Una vez al año aproximadamente redescubro a Bill Murray. No se me ocurre nadie con un talento cómico equiparable al suyo, tan genuino: Bill Murray es capaz de hacerme reír, no ya cuando aparece en una película, sino incluso en una fotografía. Aquí están las pruebas.


Recordatorio

No, no cobro nada por esta publi; simplemente, quiero que estas sesiones se peten para que se animen a programar otras ocho películas en Madrid dentro de tres meses…


¡Extra, extra!

La gente me pregunta cómo me entero de ciertas cosas si llevo casi dos años sin televisión (desde el apagón analógico). Bueno, es sencillo. He aquí las cuatro noticias más leídas en www.elmundo.es a las dos de la tarde de hoy:

1. Terelu, portada de Interviú

2. Pekin Express: una parada para salvar una vida

3. Un actor de Doctor Mateo, detenido por agresión

4. La Noria gira con solo dos minutos de publicidad

Hemos redefinido el significado de la palabra “noticia”. Y ni siquiera nos hemos dado cuenta.


Tiburón 3D: La presa

VAYA.

PUTA.

MIERDA.


Star Trek: La película (1979)

Atención trekkies madrileños: en la librería Books Center (c/Luchana 6, metro Bilbao) hay toneladas de ejemplares de todos los volúmenes publicados por la editorial Alberto Santos sobre Star Trek, al ridículo precio de dos euros cada uno. Podéis encontrar desde las guías de episodios de La conquista del espacio, La nueva generación o Espacio profundo 9 hasta las autobiografías de William Shatner y Leonard Nimoy.

Empujado por este arrebato de nostalgia, me dio por poner anoche el dvd de Star Trek: La película, posiblemente la cinta de ciencia-ficción más fascinantemente tediosa de la historia del cine: ríete tú de 2001 o Blade runner. Hay una escena de, no exagero, ¡seis minutos de duración!, en la que el almirante James Tiberius Kirk se acerca al Enterprise en una cápsula auxiliar que parece que nunca va a terminar de acoplarse a la nave principal. Es como ver crecer la hierba.

Kirk se pasa la película advirtiendo del tiempo que resta hasta que un ente desconocido y destructor llegue a la Tierra, pero no hace gran cosa al respecto; todo el mundo viste un pijama gris que aburre de solo mirarlo; el 70% de las escenas son diálogos filosóficos que tienen lugar en el puente de mando del Enterprise; no hay ni una sola escena de acción… El único que demostró tener sangre en las venas en este proyecto fue Jerry Goldsmith, que se marcó una partitura de las que provocan erecciones.

En fin, que Star Trek: La película sigue siendo tan coñazo como la recordaba de mi infancia. Lo malo es que esta bola ha echado a andar y ya no puedo pararla: esta noche tendré que ver Star Trek II: La ira de Khan. Que es bastante más divertida, ¡gracias a Dios!


Eva

Os recomendaría Las aventuras de Tintín, que también me ha gustado, pero sería absurdo hacerlo porque esa ya la vais a ver de todas formas. Mejor os aconsejo ir a ver Eva, un hito en la ciencia-ficción española (soy incapaz de recordar otros, y Acción mutante no cuenta porque era más bien una comedia esperpéntica). Como he leído en algún blog, “un pequeño paso para la ciencia-ficción, pero un gran paso para el cine español”. Muy cierto.

Tenéis tres meses para ver Tintín; Eva no durará tanto. Id a verla.


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