Phenomena Madrid: balance y conclusiones
Ha terminado ya el primer Phenomena madrileño, en el que hemos visto ocho películas en cuatro días, un atracón. Lo primero de todo es darle las gracias a Nacho Cerdá por su esfuerzo y dedicación. No lo he hecho personalmente porque soy tímido, así que se lo digo desde aquí. Gracias.
Los dos primeros días tuvieron una afluencia de público menor. Quizá no estuvo suficientemente bien promocionado, o los programas dobles no era tan atractivos, o la crisis hace estragos y la gente ha seleccionado mejor lo que quería ver. En esos dos primeros días el público se mostró algo tímido, tal vez porque las películas eran más “adultas”, pero a partir del sábado el ambiente fue auténticamente festivo. Las ovaciones con Regreso al futuro fueron de las más estruendosas que recuerdo en una sala de cine, y los coros y las palmas durante el tema principal de Los cazafantasmas eran dignos de un concierto de AC/DC.
Mención aparte merecen los anuncios y los trailers de época que precedían a las películas. Nada como la ingenuidad de los publicistas españoles de los setenta para arrancar carcajadas al respetable. Los avances estaban escogidos con gusto y algunos eran auténticas rarezas, como los teasers de Un hombre lobo americano en Londres y Willow. Pero el que arrasó sobremanera fue el de Howard, un nuevo héroe. También aprecié la conexión de algunos de ellos con las películas proyectadas: por ejemplo, Mundo futuro y Coma, ambas de Michael Crichton, autor de Jurassic Park. Buen detalle.
La calidad de las proyecciones fue buena. La mitad de los títulos fueron proyectados en 35 mms. y la otra mitad en alta definición. Tengo sentimientos encontrados con esto. Las copias en celuloide de Tiburón o Jurassic Park estaban en buen estado, pero el negativo, nos guste o no, envejece y es perecedero. Aunque este tenga más “alma”, al final lo mejor para apreciar las sutilezas de dirección artística de Regreso al futuro o El resplandor es la proyección digital. Con los subtítulos electrónicos no estoy tan feliz: simplifican demasiado las traducciones y de vez en cuando juegan malas pasadas, como la desincronización durante Terminator 2. Aunque admito que la primera vez que ocurrió fue hilarante.
El público rondaba en su mayoría la treintena, unos por arriba y otros por abajo, y no era la primera vez que veían ninguna de estas películas. En definitiva, eran la nostalgia y la experiencia comunal las motivaciones para acudir. Entreviendo el negocio, los propietarios del cine Palafox han decidido explotar el filón y programan para la semana próxima una reposición de El precio del poder. Allí estaremos.
En cuanto a Phenomena, Nacho Cerdá arrancó vítores al prometer que volvería pronto a Madrid con Alien y Desafío total. Hace bien en perseverar porque, aunque el evento funcione ya a toda máquina en Barcelona, no hay ninguna razón para que no pueda hacerlo igual de bien en la capital.
Y qué buena es Tiburón, joder.

Jorge, la proyección de Scarface en Palafox se hace en blu-ray.. o sea, que nada comparado con la excelente copia en 35mm que trajeron a Phenomena.
noviembre 21, 2011 a las 5:47 PM
Gracias por el aviso. Lamento oír eso, aunque puede que le eche un vistazo de todos modos, también para calibrar las calidades de una proyección en Blu-Ray.
noviembre 21, 2011 a las 8:54 PM