Sobre música, cine, literatura… ¿Me dejo algo que importe?

Archivo para septiembre, 2010

Sally Menke (1953-2010)

Sally Menke era montadora cinematográfica.

Su currículum incluye: Reservoir Dogs, Pulp Fiction, Jackie Brown, Kill Bill, Death Proof y Malditos bastardos. Fue una piedra angular en la creación y depuración del estilo Tarantino.

Te echaremos de menos, Sally. Incluso los que nunca han oído hablar de ti te echarán de menos.

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El americano

Interesante película. No es perfecta y no es para todo el mundo. Pero tiene muchas cosas que admirar.

La primera, George Clooney, su razón de ser. Este hombre empieza a ser una garantía de calidad, y no le asusta correr riesgos. Los que consideraron al misántropo de Up in the air un personaje desagradable se van a quedar helados con lo que hace Clooney en la primera escena de ésta; algo que, lo garantizo, nunca veremos hacer a Tom Cruise o Leonardo DiCaprio en una pantalla de cine.

Y además no sonríe en toda la película.

Anton Corbijn rueda maravillosamente en Scope y planifica con mucha elegancia. Su ojo de fotógrafo se recrea en todos los ángulos de Clooney, algunos de ellos inéditos. El grueso del film son escenas de Clooney trabajando con las manos en silencio, y da gusto verlo.

¿Pegas? Bueno, las hay. En su ritmo quiere ser más Melville que Melville, y se pasa.  Tampoco es muy realista que todas las asesinas y las putas de pueblo con las que se cruce Clooney estén megabuenas.

Es la antítesis de la acumulación de excesos de Origen (que precisamente he vuelto a ver hoy, y no, la jodida peonza no deja de girar), y en su sencillez radica su atractivo.


El fuera de la ley

Siempre me flipó este cartel…

Anoche vi por fin El fuera de la ley (1976), una de las pocas que me faltaban de la larga filmografía de Clint Eastwood como director. Es una película bien considerada, llena de buenos detalles, pero yo me aburrí un poco, la verdad. La fotografía es más tenebrista incluso que la de Gordon Willis en El padrino, por lo que se hace difícil verla en casa con alguna luz encendida.

Me hizo pensar, eso sí, que Eastwood (en la intimidad le llamo Clint, pero bueno, seamos formales) lleva toda la vida haciendo películas “crepusculares”, concretamente westerns. ¡Si es que en Infierno de cobardes (1973) el protagonista está directamente muerto! (Esto difícilmente lo sabrás si la viste doblada, porque las dos últimas frases cambiaban todo el sentido de la película: si en inglés se daba a entender que Eastwood era algo así como un espectro, una alegoría, en castellano fueron más prosaicos y lo convirtieron en el hermano del asesinado. Pensaron que el público español entendería mejor una simple venganza que una reencarnación).

El fuera de la ley no iba a dirigirla Eastwood sino Phillip Kaufman, que de hecho filmó las dos primeras semanas hasta que el productor (es decir, la estrella) le dio la patada. Esto se cuenta muy bien en la interesantísima biografía publicada hace unos meses, aunque aviso de que tu buena opinión sobre Eastwood puede cambiar después de leerla. Ésta fue también la primera película con Sondra Locke, que aunque parecía una ninfa se acercaba ya a los treinta. Viéndola tan diminuta y frágil, uno teme por su vida imaginándosela entre las sábanas con Clint; pero el caso es que estuvieron más de diez años juntos, hasta el día en que ella volvió a casa y se encontró con una cerradura nueva y sus cosas empaquetadas en la puerta. Literal.

Eastwood después de enterrar a Kaufman:

De los westerns de Eastwood, mi favorito es obviamente Sin perdón (1992), y le siguen en un empate técnico Infierno de cobardes y El jinete pálido (1985). El fuera de la ley sólo cierra la lista con dignidad.