Sobre música, cine, literatura… ¿Me dejo algo que importe?

Archivo para diciembre, 2010

Espera un segundo…

Esta mañana he abierto los ojos en la cama y me he dicho a mí mismo: “Algo no cuadra”. En realidad lo he sabido durante más de dos décadas, pero siempre me había negado a aceptar la evidencia. Hoy la verdad me ha golpeado como un rayo, nada más despertar.

Tiene que ver con el árbol genealógico de Marty McFly en Regreso al futuro.

En la primera parte, Marty (Michael J. Fox) viaja a 1955 y conoce a sus padres, George McFly (Crispin Glover) y Lorraine Baines (Lea Thompson). Véase la foto:

Después, en la tercera parte, Marty viaja a 1885 y conoce a sus tatarabuelos, Seamus McFly (Michael J. Fox) y Maggie McFly (Lea Thompson), inmigrantes irlandeses recién llegados a América. Véase la foto:

Bien, acepto que Seamus y su tataranieto Marty puedan ser interpretados por el mismo actor, ya que comparten genes; aunque los de éste último serían la combinación de los de George y los de Lorraine, sus padres. Por lo que el tatarabuelo Seamus debería haber sido interpretado por Crispin Glover, pero vale, aceptamos a Michael J. Fox.

Pero, ¿por qué Lea Thompson interpreta a la tatarabuela de Marty? ¡Si cualquier aproximación al genoma de la familia de Lorraine Baines no ocurrirá hasta 1955! ¡No tiene sentido!

Y, bueno… Eso es lo que he pensado esta mañana, nada más levantarme. Quería compartirlo con vosotros.

Aquí os dejo el árbol genealógico de los McFly (pinchad para ampliar):


Inmorales Entertainment: Aquellos maravillosos años

Este fin de semana se ha organizado en Albacete una comida con todos los que formamos parte de Inmorales Entertainment, una pseudo-productora que, durante diez años (de 1993 a 2003), realizó una decena de mediometrajes grabados en la ciudad.

Debutamos con el díptico Sin un ápice de moral / Los inmorales (1993-94), para el que tuve que aprender a manejar la cámara de vídeo de mis padres, pues nunca me había interesado demasiado la parte técnica del asunto.

Nuestro mayor momento de gloria fue Absoluta realidad (1995), mi primera peli de zombies. Se proyectó en el festival Cinema Jove de Valencia y, aunque no nos comimos un rosco, sirvió para que la emitieran de madrugada en Canal 9. Este canal se sintonizaba en Albacete y tuve el placer de ver los créditos finales de mi propia película: el resto me lo perdí por estar viendo un documental de Jean-Claude Van Damme. Tenía 16 años, joder.

Y nuestra obra más decente, la única que le pondría a mis hijos si los tuviera, fue otro díptico, Arde Albacete / Safari (1998-99), también conocidas como “las aventuras de César y Balabuska”. Éstas sirvieron para que nos pagaran algunas copas en los bares de la ciudad, después de que las emitieran por Tele Albacete. Ah, y una chica me dio su teléfono sin que yo se lo pidiera. Nunca la llamé.

Sufrimos mucho, lo pasamos muy bien, y seguramente nos acordaremos de todo ello mientras nos emborrachamos este fin de semana. ¡Qué tiempo tan feliz!