Sobre música, cine, literatura… ¿Me dejo algo que importe?

Archivo para diciembre, 2011

Carlos

No quise ir a ver Carlos al cine porque, sencillamente, no quería ver una versión mutilada: comprendo que no podían estrenar una película de 330 minutos, pero tratar de sintetizar esta historia en 160 se carga toda su épica. Esta semana por fin he podido ver la versión íntegra y, sí, es una maravilla. Me hubiera gustado mirar por un agujero en la primera reunión con Canal Plus Francia, cuando Olivier Assayas explicaba: “Será una trilogía de películas, en Scope, habladas en media docena de idiomas, que transcurrirá en otros tantos países durante dos décadas”. Y sí, lo fue. Prueba a soltar esa frase en España…

Recomiendo encarecidamente Carlos. Entre otras muchas cosas, por la magnética interpretación que Edgar Ramírez hace del terrorista Illich Ramírez Sánchez, alias Carlos, alias El Chacal. Este, sin embargo, no ha visto con buenos ojos su retrato y, desde la cárcel donde cumple cadena perpetua en París, le escribió al actor la siguiente carta:

“Mensaje para Edgar Ramírez,

Hace casi cinco siglos, los “conquistadores” españoles descubren una mina explotada por los nativos americanos, donde fundan la ciudad lobata, la más antigua en el estado de Táchira, Venezuela. Un conquistador llamado Ramírez es antepasado común de nuestros descendientes que colonizaron otras áreas, como La Grita – su industria – y Michelena, fundada por mi abuelo y sus amigos, ya lleno de gente en Lobata. Familias Michelena se han distinguido en la sociedad y la historia moderna de Venezuela como un prefecto, maestros, farmacéuticos, abogados, militares, ingenieros… Que ideológicamente, van desde la derecha conservadora a la izquierda comunista.

Ninguno de ellos ha traicionado a nuestro país al convertirse en un agente de potencias extranjeras. Ninguno de ellos ha deshonrado a nuestra familia. ¿Por qué, Edgar, aceptas el distorsionar la verdad histórica? ¿Por qué te prestas a la propaganda contra-revolucionaria difamando al más famoso de los Ramírez? Yo me mantengo en firme, intransigente sobre los principios transmitidos por mi padre, y renuncio a venderme a un imperio decadente. Edgar, no dejes que la gloria efímera, el caldo de Hollywood te haga girar la cabeza. El renombre mediático es algo pasajero. No se puede sustituir por el respeto, el honor, la realidad.

¡Viva nuestra Venezuela Bolivariana! ¡Viva nuestra Tierra Santa de Palestina! Dios es el más grande.

Carlos, Poissy, 14 de mayo de 2010”.

¿Tres tertulianos de Crónicas marcianas? No, Carlos El Chacal en tres momentos de su vida:

Y también tiene Carlos algunas puntualizaciones que hacer sobre la inexactitud de su imagen cinematográfica, a saber: “Nunca he tomado anfetaminas u otras drogas en mi vida”; “Nunca visité ese hotel en Bagdad”; “No usé cadenas de oro, no camino descalzo y no soy un amante de prostitutas”. Aparte de eso, parece conforme con aparecer como un sociópata desalmado, mesiánico y megalómano. ¡Me encantaría oír la opinión de Carlos sobre The Jackal y Caza al terrorista!


Algunas pelis que te entran ganas de revisar después de ver “Drive”

Vivir y morir en L.A. (William Friedkin, 1985):

8 millones de maneras de morir (Hal Ashby, 1986):

Black rain (Ridley Scott, 1989):

Ladrón (Michael Mann, 1981):

Collateral (Michael Mann, 2004):