Sobre música, cine, literatura… ¿Me dejo algo que importe?

Placeres culpables: Remo, desarmado y peligroso

Remo, desarmado y peligroso (1985) es, de todas las películas guays que vi en mi infancia, la que menos oportunidades tuve de comentar con nadie. No recuerdo que ningún familiar o amigo la hubiera visto, debió ser invisible en la cartelera, y acabó por convertirse en cult movie en VHS; lo que no servía de mucho en aquellos tiempos analógicos, pues no había forma de que los escasos y espolvoreados devotos de Remo difundieran su palabra. Hoy estoy aquí para iluminaros sobre lo que os habéis perdido y para que sepáis que nunca es tarde, Amazon mediante.

Remo es la adaptación de una serie de novelas pulp de éxito sobre Remo Williams (interpretado por Fred Ward, compinche de Kevin Bacon en Temblores y secundario de lujo en una treintena de películas más), un policía de Nueva York al que reclutan, sin consulta previa, para una división gubernamental secreta encargada de limpiar la corrupción de las altas esferas, y no precisamente por métodos legales. Para convertirse en el arma perfecta que todos esperan que sea, Remo es entrenado por Chiun (Joel Grey de Cabaret, haciendo de asiático a la manera de Peter Sellers), un anciano maestro capaz de esquivar balas y caminar sobre el agua, que desprecia toda la cultura occidental salvo por una cosa: los culebrones tipo Hospital Central.

La química entre Remo y Chiun (o entre Ward y Grey) es el corazón de esta película. Sus intercambios verbales son descacharrantes (“Puedo ver que la mortal hamburguesa ha hecho su diabólico trabajo. Te mueves como una cerda preñada. Penoso”, le suelta Chiun a Remo después de golpearlo por enésima vez). El choque cultural entre ambos da lugar a momentos hilarantes durante la convivencia y el entrenamiento. Una corriente de afecto casi imperceptible acaba por generarse entre ambos, tanto que Remo parece sinceramente dolido al descubrir que, en caso de desmantelarse la organización secreta, Chiun será el encargado de matarle. La determinación de sus palabras se contradice con la sombra de duda que aparece en los ojos del maestro oriental.

La anecdótica trama criminal de la segunda mitad de la película (algo relacionado con la venta de armas defectuosas al ejército) tiene mucho menos interés, pero sirve para poner a prueba las nuevas habilidades de Remo Williams. Este no es ni James Bond ni Ethan Hunt ni Jason Bourne, y sus soluciones a los problemas que se le presentan siempre son expeditivas: como cortar un cristal blindado con el diamante que uno de los villanos tiene incrustado en un diente.

Remo, desarmado y peligroso es una comedia de acción en la línea de su contemporánea Golpe en la Pequeña China (1986), y el fracaso de ambas demuestra que el público no estaba aún preparado para tales híbridos. Remo aspiraba a ser la primera de una serie (el título original lleva el optimista subtítulo The adventure begins) que yo hubiera disfrutado viendo en las estanterías del videoclub. Y que conste que Remo solo es de serie B en espíritu, pues sus set-pieces pueden alardear de cierto nivel de producción, en especial la que transcurre en lo alto de una Estatua de la Libertad rodeada de andamios de cara a la reforma de su centenario. El mérito de la claridad expositiva de la acción es de Guy Hamilton, un director de vieja escuela responsable de cuatro filmes de James Bond (entre ellos Goldfinger) y uno de Harry Palmer (Funeral en Berlín), así que es fácil comprender por qué pensaron en él para arrancar esta franquicia.

También es notable el maquillaje que convierte a Joel Grey en un anciano oriental y que mereció una nominación al Oscar (¡sí, Remo, desarmado y peligroso es una película de premios!). Y tengo debilidad por la banda sonora de Craig Safan, un tanto esquizofrénica porque mezcla las tendencias electrónicas de la época con el estilo sinfónico-aventurero de John Williams; pero el tema principal de la película, repetido hasta la extenuación a lo largo del metraje, siempre me hace sonreír de oreja a oreja.

Remo, desarmado y peligroso es una película de un tiempo más ingenuo, intolerable quizá para los que le exigen localizaciones exóticas, mujeres despampanantes, gadgets asombrosos y peleas descomunales a cada película de género que ven. Remo no tiene nada de eso. Pero qué dos horas más buenas me hizo pasar la otra noche. ¡Gracias, Remo Williams! ¡Nos volveremos a ver pronto!

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4 comentarios

  1. Julio

    Gracias por la descripción de esta película, concuerdo contigo y que pena no tener una saga de Remo.

    julio 14, 2012 en 9:27 AM

    • Miguel

      Recuerdo haber visto la peli, siendo niño, tienes razón: eran tiempos más ingenuos, salí del cine, seguro de haberme divertido a pesar que no era lo que esperaba…

      abril 28, 2015 en 6:08 AM

      • Quien sabe, mira Top Gum haran la continuacion creo

        abril 28, 2015 en 12:12 PM

  2. Meme

    Yo jamas olvido esa pelicula, fue una de las pocas q vi con mi padre en el cine, a mi si me gusto.

    noviembre 20, 2016 en 3:20 PM

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